Michelangelo Buonarroti  nació en Caprese, una villa de la Toscana el 6 de marzo de 1475, conocido en español como Miguel Ángel, fue un arquitecto, escultor y pintor italiano renacentista, considerado uno de los más grandes artistas de la historia tanto por sus esculturas como por sus pinturas y obra arquitectónica.

Fue el segundo de cinco hijos. ​ Su madre murió en 1481, cuando Miguel Ángel contaba con seis años. La familia Buonarroti Simoni vivía en Florencia desde hacía más de trescientos años y habían pertenecido al partido de los güelfos; muchos de ellos habían ocupado cargos públicos.

La decadencia económica empezó con el abuelo del artista, y su padre, que había fracasado en el intento de mantener la posición social de la familia, vivía de trabajos gubernamentales menores​ como el de corregidor de Caprese en la época en que nació Miguel Ángel.

El padre le hizo estudiar gramática en Florencia pero Miguel Ángel quería ser artista y cuando lo comunicó a su padre, tuvieron muchas discusiones, ya que en aquella época era un oficio poco reconocido. Su padre consideraba que aquel trabajo no era digno del prestigio de su linaje. Pero gracias a su firme decisión consiguió convencerlo para que le dejara seguir con sus deseos.

Aun así, lo apoyó cuando a los trece años, se colocó como alumno y aprendiz en el taller de Domenico Ghirlandaio. Un año después, en 1478, Lorenzo de Médicis lo invitó a vivir y aprender en su palacio, que era un lugar donde convergieron artistas, filósofos y poetas y en el que Miguel Ángel aprendió mucho de filosofía, en especial de Platón. Recordemos que los Médicis eran mecenas de muchos artistas e intelectuales y gracias a éstos es que hubo un gran auge artístico en Italia, como parte del Renacimiento.

Cuando los Médicis tuvieron que irse de Florencia, Bounarroti viajó a Venecia, Bolonia y Roma, donde había grandes promesas de mecenazgo tanto de las personas adineradas como de la jerarquía papal. Entonces creó La piedad del Vaticano, una de sus obras maestras, como una prueba de su talento.

En 1501, tras cinco años en Roma, volvió a su ciudad natal. Fue entonces, cuando el auge republicano estaba fuerte, que le encargaron el David, como una representación del ideal republicano, una alegoría del pasaje en el que David vence a Goliat.

Unos años después el papa Julio II le encargó la realización de su mausoleo, pero ante las dificultades económicas del proyecto, esta obra fue interrumpida pues le hicieron otro encargo, que se convertiría en su obra magna: la Capilla Sixtina.

Cuando terminó su obra, compuesta de alrededor de 300 figuras al fresco, se ganó el reconocimiento de la comunidad artística así como la fama por toda Europa que reconoció su talento.

Para 1513, uno de los hijos de Lorenzo de Médicis fue nombrado papa, León X. Éste encargó a Miguel Ángel una serie de obras monumentales para festejar no sólo su cargo sino que los Médicis habían recuperado su poder. Durante cerca de una década, Buonarroti se dedicó a la creación de la fachada de la iglesia de San Lorenzo, las tumbas Mediceas y la biblioteca Laurenciana.

En medio de una crisis espiritual, sacaría a relucir su faceta de arquitecto cuando le fueron encargadas la ampliación de la Basílica de San Pedro, la plaza del Campidoglio y la Porta Pía.

Este gran artista desarrolló su labor a lo largo de más de setenta años entre Florencia y Roma, que era donde vivían sus grandes mecenas, la familia Médici de Florencia y los diferentes papas romanos.

Triunfó en todas las artes en las que trabajó, caracterizándose por su perfeccionismo. Se dice que la escultura  era su predilecta y la primera a la que se dedicó; a continuación, la pintura, casi como una imposición por parte del papa Julio II, y que se concretó en una obra excepcional, la bóveda de la Capilla Sixtina; y ya en sus últimos años, realizó proyectos arquitectónicos.

Fue autor de numerosas obras, de las cuales hoy en día se conservan entre 40 y 50 esculturas, 4 pinturas, varias decenas de dibujos y los frescos de la Capilla Sixtina y la Capilla Paulina.

Murió en Roma, el 18 de febrero de 1564.

Con información de cultura colectiva.