Esta temporada decembrina los adornos no pueden faltar en nuestras casas; en los hogares es toda una tradición tener esferas de cristal siempre coloridas y muy vistosas, estas se elaboran en el municipio de Chignahuapan en la Sierra Norte de Puebla, en 200 talleres que producen 70 millones de esferas al año, para exportación y consumo nacional.

¿Cómo inició la elaboración de esferas en Chignahuapan?

Cuentan que Rafael Méndez Muñoz, michoacano de nacimiento y poblano por adopción, fue quien abrió “Casa Méndez”, el primer taller de soplado de vidrio aproximadamente en 1970. Los varones eran quienes elaboraban las esferas, por la supuesta fuerza pulmonar para el soplado del vidrio; pero al paso de los años, el sector femenino se involucró en este proceso, iniciando con el decorado.

Así, Rafael Méndez Muñoz generó ganancias para la comunidad, ya que cerca de 3 mil personas realizan estos productos. El trabajo de las esferas o burbujas de cristal no solo se realiza en la temporada navideña, sino todo el año.

La belleza y calidad de las esferas llegó en el 2011 al Vaticano, para adornar la capilla de la Virgen de Guadalupe, que está en la Basílica de San Pedro. Al calor de los sopletes, los artesanos van dándole forma a las piezas de vidrio de diferentes tamaños y grosores. El tiempo que un globiador dedica a darle forma a cada pieza es de tan solo 30 segundos; posteriormente se realiza el proceso de enfriamiento y se le aplica la pintura base, por lo general de tonalidades plateadas o mate.

La decoración es la fase especial, ya que cada esfera tomará la personalidad única que le imprima el artesano, al atribuirle un diseño a base de pinturas, óleos y diamantinas. Al día, un decorador puede pintar entre 100 y 5 mil esferas navideñas, dependiendo del tamaño y complejidad que lleve cada una.

Por último, se les coloca el gancho para colgar y son empacadas. Son un sinfín de motivos navideños como campanas, muñecos de nieve, ángeles, cometas, nochebuenas, frutas, entre otros. Los precios pueden ser de los 100 a los 200 pesos por caja, dependiendo del tamaño, forma y decoración del producto.

Algunos talleres permiten conocer la fabricación de las esferas; ahora, por la contingencia sanitaria, se han restringido los recorridos. En el momento en que regresemos a la normalidad podremos visitar la ciudad y acudir a los talleres para ver este laborioso trabajo.