Un 18 de febrero de 1930, el astrónomo norteamericano Clyde W. Tombaugh descubre Plutón, planeta enano que orbita habitualmente como el más alejado del Sol.

Percival Lowell teorizó sobre la existencia de un noveno planeta, responsable de los movimientos anómalos que afectan a las órbitas de Neptuno y Urano. En 1978 se descubrirá la luna de Plutón, Caronte. Hay astrónomos que consideran a Plutón y Caronte como un sistema doble más que como un planeta enano y su luna. En agosto de 2006, la Asamblea General de la Unión Astronómica Internacional creará una nueva categoría llamada plutoide, en la que se incluirá a Plutón.

Plutón, es un planeta enano del sistema solar situado a continuación de la órbita de Neptuno. Su nombre se debe al dios mitológico romano Plutón (Hades según la mitología griega).

El descubrimiento fue noticia en todo el mundo. El observatorio Lowell, que tenía el derecho a nombrar el nuevo objeto, recibió más de 1000 sugerencias que iban desde «Atlas» hasta «Zymal». El nombre «Plutón» fue propuesto por Venetia Burney, una estudiante de Oxford interesada en la mitología clásica, durante una conversación con su abuelo Falconer Madan, miembro de la Biblioteca Bodleiana. Este pasó el nombre al astrónomo Herbert Hall Turner quien, a su vez, envió un cable a sus colegas estadounidenses con la propuesta. El nombre fue acogido rápidamente en la cultura popular. En 1930, Walt Disney se inspiró al parecer en él cuando presentó a Pluto.

En la Asamblea General de la Unión Astronómica Internacional celebrada en Praga el 24 de agosto de 2006 se creó una nueva categoría llamada plutoide, en la que se incluye a Plutón. Es también el prototipo de una categoría de objetos transneptunianos denominada plutinos. Plutón posee una órbita excéntrica y altamente inclinada con respecto a la eclíptica, que recorre acercándose en su perihelio hasta el interior de la órbita de Neptuno. Asimismo, posee también cinco satélites: Caronte, Nix, Hidra, Cerbero y Estigia,3​4​ los cuales son cuerpos celestes que comparten esa misma categoría.

Su gran distancia al Sol y a la Tierra, unida a su reducido tamaño, impide que brille por encima de la magnitud 13,8 en sus mejores momentos, por lo cual solo puede ser apreciado con telescopios a partir de los 200 mm de abertura, fotográficamente o con cámara CCD. Incluso en sus mejores momentos aparece como astro puntual de aspecto estelar, amarillento, sin rasgos distintivos. No fue hasta el año 2015 cuando la sonda espacial New Horizons pasó sobre el planeta y permitió apreciar por primera vez de forma nítida su aspecto real.

Plutón fue descubierto por el astrónomo estadounidense Clyde William Tombaugh desde el Observatorio Lowell en Flagstaff, Arizona y fue considerado el noveno y más pequeño planeta del sistema solar por la Unión Astronómica Internacional y por la opinión pública desde entonces hasta 2006, aunque su pertenencia al grupo de planetas del sistema solar fue siempre objeto de controversia entre los astrónomos. Durante muchos años existió la creencia de que Plutón era un satélite de Neptuno que había dejado de ser satélite por el hecho de alcanzar una segunda velocidad cósmica.

La controversia

Desde 1992 se han descubierto numerosos cuerpos en la misma región de Plutón del sistema solar, lo que lo muestra como parte de la población de objetos del llamado cinturón de Kuiper. Esto condujo a que su condición de planeta fuese controvertida y a que muchos se cuestionasen si debía ser o no considerado.

El debate llegó a su culmen el 24 de agosto de 2006 con una resolución de la UAI en la que establecía la definición oficial de planeta. De acuerdo con ella, hay tres condiciones para que un objeto sea considerado planeta:

  • El objeto debe estar en órbita alrededor del Sol.
  • El objeto debe ser lo bastante masivo como para que su gravedad lo haya redondeado. Más concretamente, su propia gravedad debe llevarlo al equilibrio hidrostático.
  • El objeto debe haber limpiado la vecindad de su órbita. ​

Plutón no cumple la tercera condición debido a que su masa es solo 0,07 veces la masa de los otros objetos de su órbita, por lo que la UAI decidió además que los cuerpos que cumplen solo los dos primeros criterios pasarían a denominarse «planetas enanos». Así, el 13 de septiembre de 2006 se clasificó a Plutón, Ceres y Éris en la nueva categoría.