Un día como hoy pero de 1893 nació Joan Miró, artista plástico, un hombre arraigado a su tierra, un artista de proyección internacional.

Miró nace en Barcelona en 1893, pero su mente y paisajes más recurrentes que lo formarán como persona y artista, son principalmente de Mont-roig, París, Mallorca y más adelante Nueva York y Japón. Primero en una pequeña población de la comarca del Baix Camp, después se enfrenta a la agitación intelectual en París en los años veinte junto a poetas surrealistas, después recibió el estímulo del expresionismo abstracto que descubre en Nueva York en los años cuarenta. Más tarde, en plena Segunda Guerra Mundial, Miró se instalará en Palma de Mallorca, donde trabaja con su amigo Josep Lluís Sert y montan un taller.

El arraigo a los paisajes de los lugares en los que vivió, será determinante en su obra. El vínculo con la tierra y el interés por los objetos cotidianos y por el entorno natural serán el trasfondo de algunas de sus investigaciones técnicas y formales. Miró huye del academicismo y muestra rebeldía y una gran sensibilidad por los acontecimientos políticos y sociales que lo rodean. Este contraste de fuerzas le llevará a crear un lenguaje único y personal que lo sitúa como uno de los artistas más influyentes del siglo XX.

Este polifacético pintor, escultor, grabador y ceramista español, Estudió comercio y trabajó durante dos años como dependiente en una droguería, hasta que una enfermedad lo obliga a retirarse durante un largo periodo en una casa familiar en el pequeño pueblo de Mont-roig del Camp.

De regreso a Barcelona, ingresó en la Academia de Arte dirigida por Francisco Galí, en la que conoció las últimas tendencias artísticas europeas. Hasta 1919, su pintura estuvo dominada por un expresionismo formal con influencias fauvistas y cubistas, centrada en los paisajes, retratos y desnudos. En la misma época viajó a París y conoció a Picasso, Max Jacob y algunos miembros de la corriente dadaísta.

Afín a los principios del surrealismo, firmó el Manifiesto de 1924 e incorporó a su obra inquietudes propias de dicho movimiento, como el jeroglífico y el signo caligráfico. La otra gran influencia de la época vendría de la mano de Paul Klee, del que recogería el gusto por la configuración lineal y la recreación de atmósferas etéreas y matizados campos cromáticos.

En 1928, el Museo de Arte Moderno de Nueva York adquirió dos de sus telas, lo que supuso un primer reconocimiento internacional de su obra.

Ya en las décadas de 1950 y 1960 realizó varios murales de gran tamaño para localizaciones tan variadas como la sede de la Unesco en París, la Universidad de Harvard o el aeropuerto de Barcelona; a partir de ese momento y hasta el final de su carrera alternaría la obra pública con obras más privadas como sus bronces, collages y tapices. En 1975 se inauguró en Barcelona la Fundación Miró, cuyo edificio diseñó su gran amigo Josep Lluís Sert.

El 25 de diciembre de 1983 Miró fallece en Palma y es enterrado en el cementerio de Montjuïc de Barcelona.

Hoy en el día de su nacimiento, te dejamos estos datos curiosos que seguramente no sabías:

• Una de sus obras se perdió en el 11-S. Fue un tapiz, realizado en 1974 que estaba colgado en el lobby de una de las Torres Gemelas del World Trade Center de Nueva York.
• Creó su propia fundación en vida. La Fundación Miró se abrió en 1975, ocho años antes de que el artista falleciera.
• Ernest Hemingway fue uno de sus admiradores. El escritor norteamericano compró “La masía” en 1925. Al parecer después de una partida de dados con su amigo el poeta Evan Shipman.

Con Información de Fundación Joan Miró Barcelona.