El proyecto Borghild fue una iniciativa de Adolf Hitler para evitar que se propagara la sífilis entre los soldados alemanes.

“Borghild” significa, en mitología, la personificación del atardecer y la luna, que decide terminar con la luz del día e iniciar la noche.

Con ayuda de un especializado equipo de médicos, así como psiquiatras, Hitler mandó a hacer un prototipo de lo que él consideraba una “mujer ideal” para poder empacarla en los bolsos de sus soldados como parte de los implementos esenciales.

¿Cómo debía lucir la muñeca?

La muñeca Borghild debía ser rubia, tener ojos azules, medir 1,76 metros, poseer labios gruesos, los senos grandes, las piernas y los brazos bien definidos, además de un ombligo delicado. Hitler trabajó de la mano con el médico Olen Hannussen para que las muñecas fueran lo más realistas que se pudiera.

Rudolf Chargeheimer, un famoso psiquiatra de la época también estuvo involucrado en el proceso de fabricación de las muñecas, puesto que la parte psicológica era demasiado importante. Necesitaban que los soldados sintieran la actividad lo más realista posible, por lo que las muñecas se diseñaron con piel suave al tacto, con gran flexibilidad, así como con partes íntimas exageradamente detalladas.

Durante el proceso de creación, se reclutaron varias mujeres que sirvieran como moldes para el proyecto, un fuerte rumor asegura que la actriz húngara Käthe von Nagy, conocida por su exuberante belleza, fue contactada para ser la musa principal, sin embargo se negó.

¿De dónde surgió el proyecto?

Se rumora que la idea del proyecto surgió cuando uno de los más destacados soldados del ejército Nazi, Heinrich Himmer, envió a Hitler una carta en la que le escribió que el peligro más grande que afrontaban los soldados en París era la presencia desmedida de prostitutas.

Hitler, no podía permitir que sus soldados se distrajeran o contrajeran enfermedades buscando desahogo sexual en prostitutas, por lo que decidió crear a las muñecas, para que tuvieran una salida segura.

¿Será cierta esta historia?

Esta historia salió a relucir en los medios de comunicación en los inicios del año 2000, no se sabe con certeza si fue cierta, pues no hay documentos oficiales que avalen la veracidad de la información ni alguna muñeca Borghild que sirva de prueba.

Sin embargo, algunos historiadores le dan el visto bueno, ya que la propagación de sífilis y gonorrea en los soldados del ejército Nazi fue contundente, específicamente en Francia y Hitler debía tomar acciones, así que las muñecas parecían ser la medida más sensata. También se supo de burdeles que prestaban servicio únicamente a soldados Nazis, pero mantenerlos libres de enfermedades venéreas se tornaba difícil.

Una de las hipótesis que explican el por qué no hay información oficial al respecto, es porque fue un proyecto secreto. Debido al Tabú que rodea al sexo, los datos sobre las Borghild eran manejados únicamente por los que estaban directamente involucrados con el proyecto.

Por otro lado, también se pudo mantener oculto para evitar herir las susceptibilidades de los soldados. Aunque, algunos dicen que la historia fue creada por el periódico sensacionalista alemán Bild, ¿tú qué opinas?

Con información de Culturizando.