Federico García Lorca nació en un pueblo andaluz llamado Fuente Vaqueros, el 5 de junio de 1898.

Cuando Federico tenía once años se mudó junto con su familia a la ciudad de Granada.

Luego de haber viajado y de haber estado durante largos períodos en Madrid, Federico recordaría cómo afectaba a su obra el ambiente rural de la vega:

Amo a la tierra. Me siento ligado a ella en todas mis emociones.

Mis más lejanos recuerdos de niño tienen sabor de tierra. Los bichos de la tierra, los animales, las gentes campesinas, tienen sugestiones que llegan a muy pocos. Yo las capto ahora con el mismo espíritu de mis años infantiles. De lo contrario, no hubiera podido escribir Bodas de sangre.

En la tertulia llamada «El Rinconcillo», del animado café Alameda, García Lorca se reunía con frecuencia con un grupo de jóvenes de talento que llegarían a ocupar puestos importantes en el mundo de las artes, la diplomacia, la educación y la cultura.

En la Universidad, dos profesores le abrieron camino: Fernando de los Ríos, profesor de Derecho Político Comparado y futuro adalid del socialismo español, y Martín Domínguez Berrueta, titular de Teoría de la Literatura y de las Artes.

El poeta tenía un gran reconocimiento en su época, sus textos eran reconocidos por grandes figuras como Dalí, inclusive eran grandes amigos.

Desafortunadamente, esta prodigiosa mente, llena de historias, fue asesinada, entre los motivos, un crimen de odio por su homosexualidad, que en aquella época era mal vista por la sociedad que le rodeaba.

El 18 de agosto de 1936, en la ciudad de Granada, Federico dio su último aliento.

Con información de Noreste.