Hoy 13 de abril se cumplen cinco años de la muerte de Eduardo Galeano escritor y periodista de los más conocidos de la izquierda en América Latina. En su obra se mezclan ideas críticas con historias cortas que describen el día a día de los sectores olvidados, de fácil lectura que han encantado varias generaciones.

Nacido en Montevideo, un 3 de septiembre de 1940 y fallecido en el mismo lugar de un cáncer de pulmón en 2015, fue considerado por periodistas, escritores y activistas de Derechos Humanos como el último gran intelectual latinoamericano.

Nació en el seno de una familia de clase alta y católica, pero en su juventud trabajó como obrero, dibujante, pintor, mensajero, mecanógrafo y cajero de banco, entre otros y siempre cuestionó los privilegios de clase, además se interesó por conocer el mundo, el pueblo y Latinoamérica, intelectual partidario de las ideas de izquierda y con interés en los conflictos políticos que desestabilizaban  el continente.

En 1960 fue jefe de redacción de Marcha, un semanario donde colaboraban Mario Vargas Llosa y Mario Benedetti, entre otros intelectuales de su época. Cuatro años después dirigió el diario de izquierda independiente Época, para entonces ya era reconocido como intelectual de izquierda, pero en el golpe de estado de 1973, fue encarcelado, sus libros fueron censurados y luego tuvo que exiliarse.

Vivió en Argentina y en España, lugares donde ejerció el periodismo desde la tradición crítica e izquierdista. Su obra es de temas muy variados y dedicó horas a escribir de su gran pasión el fútbol, pero en su obra abundan las historias cortas sobre esa gran patria llamada América latina.

Entre sus obras más reconocidas encontramos Las venas abiertas de América Latina que es considerado uno de los clásicos de la izquierda latinoamericana del siglo XX, se publicó en 1971. Y nos ofrece un recorrido histórico desde la colonización europea de América hasta la América Latina contemporánea. Hay crónicas, narraciones y argumentaciones sobre el constante saqueo de los recursos naturales de la región por parte de los imperios coloniales, no sólo Europa, también el Reino Unido y los Estados Unidos.

Otra de sus obras considerada por muchos como el mejor de sus libros es Memoria del fuego, que es una trilogía integrada por Los nacimientos, Las caras y las máscaras y El siglo del viento. Esta obra cuenta la historia de América Latina desde la creación del mundo. Es un trabajo que propone darle el mismo valor tanto los textos que relatan la historia oficial como a las leyendas latinoamericanas de la tradición oral de los pueblos.

En estos tiempos de #YoMeQuedoEnCasa, te recomendamos leer algunas de sus obras como un referente del pensamiento de izquierda en Latinoamérica. 

Con información de infobae cultura.