La interacción con el celular provoca la fragmentación del sueño, lo que afecta los patrones de alimentación, actividad cerebral y regeneración celular.

Cada noche es la misma historia. Meterse a la cama con el celular, revisar las redes sociales, contestar los últimos WhatsApp del día, poner la alarma y dejar el teléfono prendido para seguir oyendo las notificaciones y con ello volver mirar el celular para checar quién escribe o mirar la hora. Es decir, seguir alerta sin permitir un adecuado descanso y perdiendo horas de sueño.

“El uso del celular antes de dormir se asocia a una mala calidad del sueño y a padecimiento de insomnio», explica el doctor Reyes Haro Valencia, director del Instituto Mexicano de Medicina Integral del Sueño.

La luz inhibe la melatotina, necesaria para un buen sueño

Los dispositivos emiten una luz azul demasiado intensa que activa las retinas. Las retinas envían una luz al cerebro que provoca alteración en el ritmo circadiano con la inhibición de la melatonina, uno de los mecanismos que nos provocan el sueño y que alcanza su pico dos horas después de que nos dormimos. “Por esas razones la exposición a los aparatos reduce considerablemente la calidad del descanso”, advierte.

Y cuando el ciclo del sueño se altera todo cambia —para mal— en el organismo. Los patrones de sueño, la actividad cerebral y la regeneración celular se afectan, y aparecen no solo el cansancio y las ojeras, sino males mayores.

El celular por las noches ocasiona un aumento en el estado de alerta y esto retrasa el inicio del sueño. También se sabe que las personas que refieren que no tienen problemas tras el uso del celular cuando ya están acostados, también son afectados pues la etapa del sueño ligero se prolonga por esta exposición.

Hay que recordar que el ser humano tiene 60 por ciento de sueño ligero y 40 por ciento de sueño profundo, y la relación de sueño ligero se incrementa cuando el cuerpo se expone a estímulos que aumentan el estado de alerta.

Una incorrecta higiene de sueño puede derivar en enfermedades como obesidad, diabetes e incluso cáncer, advirtió Haro Valencia, doctor en Neurociencias por la Universidad Nacional Autónoma de México.

La revisión del celular antes de dormir o a lo largo de la noche provoca la fragmentación del sueño, por lo que el especialista recomienda que el celular esté lejos para evitar la estimulación visual.

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