El día 22 de abril de 1970 fue la primera vez que celebró las Naciones Unidas el Día de la Tierra, esto fue gracias a los diversos movimientos ambientalistas que se originaron en Estados Unidos.

Se tomó la fecha para celebrar pero también reflexionar y dar cifras sobre el estado que guarda el medio ambiente y cómo éste ha sido afectado por la mano del hombre.

Se sabe que la naturaleza sufre mucho, en particular, en el año 2019 por los incendios que sacudieron a Australia, donde se perdió una quinta parte de su bosque y más de mil millones de animales, como koalas, canguros, wallabies, planeadores, pájaros potoroo y melifagi. Todo esto ocasionado por el calentamiento global, la ausencia de lluvia y sumado a la negligencia y el dolo en el actuar de muchas personas para hacer fogatas para cocinar o quemar desechos.

Podremos recordar también el incendio en la selva del Amazonas, que ha tenido terrible afectación al ecosistema, debido a que en el año 2019 se registró 30.901 incendios forestales, lo que representa casi el triple de lo ocurrido en el año 2018. Esto ha sido ocasionado a que las personas desean extender sus áreas de cultivo y pastura; sin embargo si lo conjuntamos con el cambio climático los incendios podrían empeorar en la condición de más calor y sequía.

Los cambios en la biodiversidad como la deforestación, de clima, uso de suelo, el aumento de la producción ganadera y agrícola, la comercialización ilegal de especies en peligro de extensión; son factores que contribuyen a que se dispare el contacto y la transmisión de enfermedades infecciosas de animales a humanos. Todo ello lo señala el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente; una nueva enfermedad infecciosa surge a los humanos cada 4 meses; de estas el 75% proviene de animales; de esta manera se demuestra la estrecha relación que existe en la salud humana, animal y ambiental.

En este 2020 el mundo se ve rebasado al no poder controlar una pandemia denominada Covid-19 que ha sacudido y colapsado a los sistemas de salud así como sus sistemas económicos y financieros; sin embargo este virus denota un impacto positivo debido a que la calidad del aire ha mejorado, se ha reducido las emisiones de gases de efecto de invernadero, la calidad del agua de ríos, lagos y mares ha mejorado; animales como tortugas regresan a desovar sus huevos en playas en las que no habían regresado desde hace más de 10 años.

Particularmente en este 2020 El Día de la Madre Tierra, su eje central es la “Diversidad Biológica como Indicador de la Salud de la Tierra”; por lo que se da especial atención a las afectaciones que ha tenido la biodiversidad y como esto repercute en el adecuado funcionamiento de los ecosistemas y como esto podrá tener implicaciones en la salud y la biodiversidad; generando un impactando en la nutrición, la creación de nuevas enfermedades infecciosas, afectaciones en la investigación sanitaria, medicina tradicional. Desgraciadamente la biodiversidad ha tenido un deterioro muy acelerado, estimando que en todo el mundo un millón de especies animales y vegetales se encuentran al día de hoy en peligro de extinción.

Todos estos acontecimientos son de gran reflexión para que este Día de la Madre Tierra se genere conciencia y se vayan concretando políticas y una economía sostenible; así mismo tomar en cuenta en todas las agendas de gobierno la perdida de hábitat y biodiversidad

Estamos en esta lucha juntos con nuestra Madre Tierra.