A menudo se dice que los perros envejecen siete veces más rápido que los humanos. Pero esa regla matemática no es tan exacta como muchos creen. En Universitario te contamos cómo se puede saber de manera más precisa la edad de estos animales en «años humanos».

Si tu perro ha estado vivo y jugueteando por una década, generalmente se cree que ha envejecido tanto como lo habría hecho un humano de 70 años. La suposición es que cada año que vive un perro es equivalente a 7 años humanos. Pero una nueva investigación sugiere que las cosas no son tan simples. Y si observamos algunos hitos básicos del desarrollo, se nos hace claro el porqué.

Por ejemplo, la mayoría de las razas caninas alcanzan la madurez sexual entre los 6 y los 12 meses; el extremo superior de ese rango corresponde, según la conversión tradicional, a una edad humana de 7 años.

Y en el otro extremo del espectro, aunque inusual, se sabe que algunos perros viven por más de 20 años. Bajo la regla de conversión que se suele utilizar, esto equivaldría a 140 años humanos.

Para complicar aún más las cosas, la esperanza de vida de los perros depende significativamente de la raza. Los perros más pequeños suelen vivir significativamente más tiempo, lo que sugiere que envejecen más lentamente que los perros más grandes.

Edad biológica vs edad cronológica
La forma más obvia de describir la palabra edad es simplemente «el tiempo transcurrido desde tu nacimiento». Esta es su definición cronológica. Sin embargo, existen otras definiciones. La edad biológica, por ejemplo, es un concepto más subjetivo, que se basa en evaluar los indicadores fisiológicos para identificar el desarrollo de un individuo.

Así que una interpretación más adecuada de la regla de los siete años ha sugerido que cada uno de los primeros dos años del perro corresponde a 12 años humanos, mientras que todos los años posteriores cuentan para cuatro equivalentes humanos.

Así que vale la pena tener en cuenta que si tu mejor amigo ya no persigue la pelota como antes, tal vez tenga más edad biológica de lo que crees.

Semana.com